Filosofía


Sicus es una manera de entender la viticultura y los vinos que salen de esta. Una filosofía que toma conciencia de la importancia de expresar el terruño en un alimento tan dependiente y interrelacionado con la tierra como es el vino.

El viticultor es el humilde director de orquesta impuesto a la naturaleza que envuelve la finca. Así pues, en Sicus entendemos que debemos conducir los viñedos hacia la máxima armonía pero sin olvidar que todas las otras especies son necesarias para que suene una melodía perfecta..
Por esta razón practicamos una viticultura respetuosa con el medio ambiente, sin utilizar herbicidas ni insecticidas, favoreciendo la biodiversidad de animales, insectos y plantas. En la transformación de la uva  intentamos garantizar la máxima expresión del fruto, asegurándonos que los aromas y gustos provienen exclusivamente de la uva. En algunos casos utilizamos recipientes porosos como las ánforas de arcilla que nos permiten  micro-oxigenar  el vino y a la vez respetar al máximos sus gustos y aromas.

Finalmente, el viticultor, como ser clave en la elaboración del vino, tiene que garantir, dirigir y respetar los otros factores que conforman el terruño.

El suelo contiene la parte subterránea de la cepa; las raíces, parte que no podemos observar a simple vista pero que no deja de tener gran importancia, ya que el suelo nutre la planta y regula su fuerza, así como la concentración de sus frutos. Por esa razón trabajamos con terrenos de poca profundidad, poca humedad y escasa materia orgánica.
Todos los suelos se mantienen sin labrar, hecho que hace que crezcan todo tipo de hierbas que esponjan el terreno y favorecen la vida subterránea de gusanos y hormigas. De esta forma también  reducimos el vigor de la planta y obtenemos frutos mucho mas concentrados.

La variedad se comporta de una forma distinta según el terruño donde se encuentre. En Sicus creemos que para extraer el máximo  potencial de una variedad lo mejor es trabajarla en su territorio de origen, que es donde lleva muchos años adaptada.
Es por esa que optamos por trabajar únicamente con las variedades autóctonas del Massís, seleccionando les que más se adaptan a nuestra zona. Xarel·lo, Xarel·lo Vermell, Monastrell, Sumoll y Malvasia de Sitges.

El Clima actúa de forma distinta cada año, diferenciando algunos matices de la personalidad de la añada y convirtiendo el vino en un resumen liquido de lo que ha pasado en un pequeño micro-clima. Por esta razón no regamos el cultivo y dejamos que la pluviometría  conforme las características de nuestro paisaje mediterráneo.